A veces quisiera forzarte,
a ti, sirena sin nombre
y hacerte pasar por tinta,
respirarte como un canto
o alguna idea grandiosa.
a ti, sirena sin nombre
y hacerte pasar por tinta,
respirarte como un canto
o alguna idea grandiosa.
Quisiera atarte
a las llagas de mi melancolía,
y juntarte toda adolescente, fantasiosa,
entre mis manos
de carbón molido.
a las llagas de mi melancolía,
y juntarte toda adolescente, fantasiosa,
entre mis manos
de carbón molido.
Pero tu risa escapa,
se esconde entre la yerba congelada
de los eternos días de Febrero.
Te vuelves nube, ideal,
beso quebrantado.
se esconde entre la yerba congelada
de los eternos días de Febrero.
Te vuelves nube, ideal,
beso quebrantado.
El amado fantasma de mi fantasma.
Javier Vazquez Zepeda
No hay comentarios:
Publicar un comentario