viernes, 22 de febrero de 2013

'Exile Vilify'




Exile
It takes your mind again
Exile
It takes your mind again
You've got suckers' luck
Have you given up?

Does it feel like a trial?
Does it trouble your mind the way you trouble mine?

Exile
It takes your mind again
Exile
It takes your mind again
Oh, you meant so much
Have you given up?

Does it feel like a trial?
Does it trouble your mind the way you trouble mine?
Does it feel like a trial?
Now you're thinking too fast
You're like marbles on glass

Vilify
Don't even try
Vilify
Don't even try

You've got suckers' luck
Have you given up?
Does it feel like a trial?
Does it trouble your mind the way you trouble mine?
Does it feel like a trial?
Did you fall for the same empty answers again?

Vilify
Don't even try
Vilify
Don't even try
Vilify...

sábado, 16 de febrero de 2013

UNA TEMPORADA EN EL INVIERNO



Salimos del invierno como héroes,
llagados pero enteros,
mostrando sin orgullo los lugares
donde nos laceró.

Gusanos ciegos,
surgimos a la luz y su creciente tibieza.
Nos ponemos ahí para ver cómo
se nos caen las costras.

Articulamos huesos ateridos,
espabilamos el iris,
carraspeamos primero
para después emitir limpia nuestra voz.

Ahora ya podemos desdoblarnos.
Éramos una fuga al interior,
monologantes ovillos,
almas amoratadas y centrípetas.

Podemos ya reconocernos
y tocarnos.
Podemos, animales, querernos largamente
con la lengua.

Exactamente qué, no lo sabemos,
pero aprendimos algo
en la espesura,
se dilató nuestro ojo de pensar.

Dejamos una piel
y acaso un mapa
para cuando volvamos a rizarnos
rumbo al uno.

Julio Trujillo

viernes, 1 de febrero de 2013

QUÉ LLENARÁ A MIS OJOS, AL ABRIRLOS

¿Qué llenará mis ojos, al abrirlos
desde el fondo del miedo; de qué trémula
boca salió la lengua que me lame?

¿Y habré de ver, si vuelvo la cabeza
de prisa, quién respira a mis espaldas?

Sólo de ácida sal, sólo preñada
acidez, mi bebida. Y lo que viene,
aquello que se acerca,
lo que camina en torno y embistiendo.

Cantando estoy, haciéndome
de valor con cantar bajo lo oscuro.
La pobreza, y el paso uniformado,
y el cartel de protesta.

Acaso inofensivo, acaso inútil,
no defensivo acaso. Y es un soplo
de burbujas quebrándose, un callado
grito de bestia bajo el agua,
un rescoldo de cuerpo que se ahoga.

Y suéltase la sangre convocada,
y su antídoto estrépito graniza,
crece por dentro de la oreja,
contra la mordedura de un silencio
que mata en tres segundos.

Bienvenido el que llega, si en las manos
tiene la sal augusta para el hueco
de mis cimientos despojados.
El caballo homicida, bienvenido
sea, con el galope mariguano
y la huella cuádruple hendida;
y el sueño adverso en orden de batalla,
y la saliva atroz que sobrevive
al suntuoso desorden del combate.

Y algo como el amor de mis hermanos
se despliega en mi contra, se abandera,
en contra mía prevalece.
Y lo que soy mañana, me recibe.


Rubén Bonifaz Nuño