Me siento, a veces, triste
como una tarde del otoño viejo;
de saudades sin nombre,
de penas melancólicas tan lleno...
Mi pensamiento, entonces,
vaga junto a las tumbas de los muertos
y en torno a los cipreses y a los sauces
que, abatidos, se inclinan... Y me acuerdo
de historias tristes, sin poesía... Historias
que tienen casi blancos mis cabellos
Manuel Machado
lunes, 16 de julio de 2012
martes, 10 de julio de 2012
Poema del desierto
Más que piedras y polvo eres, desierto;
sólo tú has gozado el horizonte
llegando más allá.
¿No tienes aves? Canten un concierto,
el alba anuncien, vuelen sobre el monte,
que el bravo Sol se da.
- - - -
Reconozco a mi espíritu en la arena,
esparcida en un mundo inagotable
de espacio y de rumor.
Casi soy una sombra más que pena,
como ermitaño antiguo, que incansable
de verdad y dolor
buscaba iluminarse entre las cosas.
¡Oh soberbias regiones del olvido,
llanuras espaciosas,
igual Naturaleza habrá querido
como amo yo sus cosas!
La planicie a mis ojos sobresale
de cactos en su abismo horizontal;
invitándome a ella y recorrerla
curioso, porque vale
mi júbilo vital
en su monotonía al poseerla.
El desierto profundo tiene vida
en sus sierpes, sus buitres, sus arañas;
y algunos viajeros silenciosos,
enfermos de la noche reprimida,
buscando en las entrañas
de la arena, jardines pedregosos.
Las bandadas emergen de cañones,
y el viento reina aquí
las duras posesiones
amadas de los astros y de mí.
sólo tú has gozado el horizonte
llegando más allá.
¿No tienes aves? Canten un concierto,
el alba anuncien, vuelen sobre el monte,
que el bravo Sol se da.
- - - -
Reconozco a mi espíritu en la arena,
esparcida en un mundo inagotable
de espacio y de rumor.
Casi soy una sombra más que pena,
como ermitaño antiguo, que incansable
de verdad y dolor
buscaba iluminarse entre las cosas.
¡Oh soberbias regiones del olvido,
llanuras espaciosas,
igual Naturaleza habrá querido
como amo yo sus cosas!
La planicie a mis ojos sobresale
de cactos en su abismo horizontal;
invitándome a ella y recorrerla
curioso, porque vale
mi júbilo vital
en su monotonía al poseerla.
El desierto profundo tiene vida
en sus sierpes, sus buitres, sus arañas;
y algunos viajeros silenciosos,
enfermos de la noche reprimida,
buscando en las entrañas
de la arena, jardines pedregosos.
Las bandadas emergen de cañones,
y el viento reina aquí
las duras posesiones
amadas de los astros y de mí.
lunes, 9 de julio de 2012
Dulce encanto
Me mezo en tus brazos,dulce encanto
me anido en tu pecho,
suspiro contigo y sueño a la vez,
amando tu olor.
Acaricio tus manos en mente,
tan suaves,tan tersas,
que fuertes están,pureza sin fin,
y amazo tu pelo,color de rubí.
Me miro en tus ojos,
espejo a la par donde vuela mi alma,
como ver el cielo azul y el mar,
yo quiero beber de tu calidez.
Tu cuerpo se arrulla,me mueve lo se,
sin música a la vez,
que danza conmigo,yo quiero ser,
el son de tu paz.
Refleja mi mente,amor de verdad,
llena mi encanto el sólo escuchar,
a lo lejos el eco,tu recuerdo,
de tu dulce cantar,tu suspirar.
Libni Durán Serna.
me anido en tu pecho,
suspiro contigo y sueño a la vez,
amando tu olor.
Acaricio tus manos en mente,
tan suaves,tan tersas,
que fuertes están,pureza sin fin,
y amazo tu pelo,color de rubí.
Me miro en tus ojos,
espejo a la par donde vuela mi alma,
como ver el cielo azul y el mar,
yo quiero beber de tu calidez.
Tu cuerpo se arrulla,me mueve lo se,
sin música a la vez,
que danza conmigo,yo quiero ser,
el son de tu paz.
Refleja mi mente,amor de verdad,
llena mi encanto el sólo escuchar,
a lo lejos el eco,tu recuerdo,
de tu dulce cantar,tu suspirar.
Libni Durán Serna.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)