lunes, 31 de octubre de 2011

Ven

Ven conmigo y bailemos este silencio inacabable. Bailemos hasta que se haga de madrugada y las estrellas caigan del cielo, hasta que llegue la mañana y el sol reaparezca por el horizonte. Las cosas no están tan mal como crees, en realidad no hay tal crisis de la cual preocuparse. Bailemos, aunque la habitación este en llamas y la sirena de la autobomba nos despierte de nuestro sueño.


Esta vez necesito que creas en mí, quiero ser alguien en quien creer. Quiero que tomes mi mano y no la sueltes, que me mires directo a los ojos, que rodees mi cintura con tus brazos, que te dejes llevar…


Ambos sabemos que este barco terminará hundiéndose, pero no por eso hay que arrojarse por la borda. Sonríe o llora cuando más te apetezca, ama con locura u odia con fervor cuando lo creas necesario. Abrázame fuerte, susúrrame al oído que crees en mí. Pero sobre todo, nunca dejes de bailar. Concéntrate en cada movimiento, en cada paso, cada mirada, cada roce, no importa nada más. Muévete al compás de la música o del silencio, adáptate a los nuevos ritmos, toma un respiro de vez en cuando, pero nunca pares. Este barco está por naufragar, cierto, pero no lo hará si seguimos bailando.


Bailemos por nuestro amor, para que siempre haya un nuevo amanecer y para que las madrugadas duren un poquito más. Bailemos, que aún es demasiado pronto para saltar por la borda.


Bailemos, que los días ya no me parecen iguales, que aún quedan cosas buenas en el mundo por descubrir.


Bailemos, para que este barco nunca deje de surcar los mares de la vida.

sábado, 29 de octubre de 2011

Si

Y es que en cada pensamiento sigues tú
y con cada abrir y cerrar de ojos te veo.
Y, entonces, respiro.
Y sé que el aire entra en mí, en mi cuerpo, en mis pulmones
pero me siento vacía,
porque en ese aire no estás tú, no está tu olor...
Y entonces espero.

¿Que qué espero? A tí.

Tendrías que saberlo.
Tendrías que saber que con cada latido de mi corazón espero que vuelvas. Espero a que vengas corriendo
y le hagas latir más rápido, con más fuerza.
SÍ, que aceleres mi pulso.
Tendrías que saber que en cada despertar
recuerdo tu mirada, y entonces te escucho decir
que tus ojos son marrones normales, pero
que los míos, aun que sean igual a los tuyos,
son los que te hacen vivir.
Tendrías que saber que cada noche me acuesto pensando en ti.
Y que cada pensamiento mío está lleno de ti.
Y que yo sigo vacía.
Tendrías que saber que tú llenas cada lugar de mí, de mi mente, de mi cuerpo...
Tendrías que saber que cada respirar se me hace eterno.
Que paré todo mis relojes antes de que te fueras
par que el tiempo se quedase parado, congelado
en tus besos. Pero no funcionó.
Que ahora los minutos son eternos, y no caminan las agujas.
Tendrías que saber que solo vivo por ti. Que la única razón que encuentro para seguir adelante es volverte a ver.
Tendrías que saber que a veces pienso que no fuiste real.
Que me dejo vencer por todos aquellos que dicen que eres producto de mi imaginación.
Pero entonces miro tus fotosy sé que alguna vez estuviste aquí.
En el mismo lugar en el que estoy ahora.

Y te busco.

E intento encontrar alguna señal tuya, algo que me diga que es verdad, aparte de las fotos.
Algo que me hable por ti.
Pero solo encuentro silencio, soledad.
Y entonces les pregunto
y me cuentan tantas cosas...
tantas historias
de nosotros dos.
Y ahí es cuando de verdad sé
que una vez estuviste aquí
y me acariciaste.
Y que alguna vez me besaste
Y mis labios se llenaron de tí.
Se quedaron impregnados de tu olor, de tiu sabor.

Y entonces espero.
¿Que qué espero?


Que vuelvas a por mí..

viernes, 28 de octubre de 2011

Anoche

Anoche soñé contigo...
pude sentir tus brazos en mi cuerpo,
tu manos, tu piel,
tu aliento en mi oído
al decir te amo...



Anoche soñé contigo...
pude sentirte mas cerca de mi que nunca
anhelo tanto ese momento
que aun cuando me sorprende la mañana
mi cuerpo te sigue sintiendo.

Anoche soñé contigo...
es la única forma que tengo de estar a tu lado
de besarte, de abrazarte,
de perderme en tu mirada.

Anoche soñé contigo...
no quería que terminara la noche
que te apartara de mi
como cruelmente lo hace cada amanecer

Anoche soñé contigo...
y no se como, pero de alguna forma
mi alma llega hasta donde tu estás
te toma de la mano y te lleva a un lugar
al que solo tu y yo sabemos llegar,
donde la distancia y el tiempo desaparecen
donde solo tu importas...

Sabes amor... espero pronto
poder despertar en tus brazos
y no decir mas
Anoche soñé contigo...

martes, 25 de octubre de 2011

La vida

La vida es… no sé, nunca pensé que me tocaría definirla.

Las calles son grises, ruidosas y atolondradas y la gente parece estar ocupada acumulando pensamientos en el cielo, que últimamente amenaza lluvia. Pero yo camino tranquila y miro los rostros de la muchedumbre y si alguien me devuelve la mirada intento entender su corazón. Me pregunto quién será y qué siente. Y más allá de lo que reflejen sus ojos veo vida.

Estamos plagados de ella, está en los pasos de la gente, en su aliento, el viento revolviendo cabellos, el pestañeo continuo, la comisura de los labios, el roce de la mano con la barandilla, las prisas por tomar el metro y el sabor del primer trago de café.

Abunda tanto que corres peligro de acostumbrarte y no saber valorarla. Simplemente está ahí, como todo y crees que no puede irse a ninguna parte. En cierto modo, la vida nunca te abandona. Eres tú quien la olvida.

Yo he tenido épocas en las que he estado a punto de olvidarme de ella. De repente el mundo era rutina y no me ofrecía nada, por lo que no me paraba a vivir. Me dedicaba a seguir existiendo día tras día solamente.

Pero ahora todo es distinto, hay imágenes que me impactan, sonidos que me despiertan. Mi mundo, mi vida está llena, completa y me siento realizada con cada suspiro, cada gesto y cada latido que proceso involuntariamente. Me alegro a cada instante de estar viva ahora mismo.

Por si queda duda, esa vida que tanto amo eres tú. Así que gracias por estar en mí, gracias por entrar en mis pulmones, por hacer latir mi corazón, por los buenos días espontáneos, por el primer beso de la mañana y el último de cada noche. Gracias porque aprendí de ti a tener paciencia, a que huelen las rosas y que a pesar de todo, el cielo aun es azul.

Gracias por compartir conmigo la felicidad de la compañía, cada uno de tus días y hoy especialmente que celebramos un año más en tu vida y un año más de estar juntos.

FELIZ CUMPLEAÑOS MICHAEL!!!!

Soy afortunada de existir aquí y ahora. Estoy donde quiero estar y no me cambiaría por nadie. Soy más feliz de lo que podría ser y eso es algo que nadie podrá quitarnos.

Y ahora sí, Te quiero y te deseo que el Universo te retribuya todo lo que me has dado tan generosamente. Muchas felicidades mi vida, todos los besos del mundo y absolutamente todo mi amor…