miércoles, 8 de agosto de 2012

Trascendencia

 

Vi tu mirada.

Seguían ahí esos ojos
que acompañaron mis pasos,
que esperaron mi regreso
que incluso me guiaron,
pero ya no encontraron los míos.

Te busqué en mis recuerdos, donde tu pelo yacía intacto
donde tu vida llenaba ese cuerpo
(ahora
seco
pequeño
extraño)

Y eras el altar de mis afectos,
el ejemplo sin palabras
y la compañía en silencio.

Vi tus ojos opacos,
de un color extraño y difuso,
carentes de la oscuridad de antaño…

Te toqué y te hablé sin voz
mientras me respondías sin palabras.

El corazón detuvo su marcha
(minutero de contados latidos).

Dejas de ser. Has trascendido.

© Mayra Cabrera, Derechos Reservado