He amanecido fuera de tus ojos.
Cansada de seguir soñando.
Grito; los gritos son espirales que se ocultan entre las manos del viento, perpetuos dedos que semejan garras.
Y caigo; sin querer caigo desde el borde,
desposeída de todas mis formas,
caigo en esa melancolía que llega a traspasar mi cuerpo,
haciéndome gris, invisible a las miradas.
Podría imaginar, no sé, que luego lloverá,
que el agua del mar es dulce, que si me duermo tú aparecerás.
Pero no me duermo.
No estás
http://lasendadelarosadormida.blogspot.com/2010/02/fuera-de-tus-ojos.html
No hay comentarios:
Publicar un comentario